NACE I+D presentará la «Célula Kibbo» en el III Foro de Economía Circular en Agua y Saneamiento en Lima, Perú

Con capacidad para potabilizar agua, generar energía limpia y producir alimentos de forma autónoma, esta tecnología busca revolucionar la resiliencia climática y cerrar las brechas de saneamiento rural en el país.

La Célula Kibbo integra en una sola infraestructura la producción de agua potable, energía limpia y alimentos, operando de forma autónoma y con un modelo de economía circular. (Foto: Kibbo)

El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) ha convocado a la empresa NACE I+D para participar en la Feria de Innovación Circular, el evento central del III Foro de Economía Circular en Agua y Saneamiento. La cita, programada para los días 2 y 3 de julio de 2026 en el Centro de Convenciones de Lima, servirá como escenario para el lanzamiento exclusivo en Perú y a nivel regional de una tecnología que promete transformar la infraestructura hídrica: la Célula Kibbo.

En una entrevista exclusiva con Inforegión, Henry Mateo, gerente y líder de proyectos en Perú de NACE I+D, detalló que la Célula Kibbo es una infraestructura modular, autónoma y de resiliencia climática con un enfoque de triple impacto: económico, social y ambiental.

Un ecosistema autónomo de triple impacto

La tecnología de NACE I+D destaca por cumplir de manera directa con 14 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y no depende de las redes tradicionales de servicios. Además, este sistema integra de forma circular tres soluciones críticas:

  • Saneamiento y purificación: Captura agua de fuentes complejas y potabiliza un metro cúbico por hora, garantizando un flujo constante de agua limpia y segura.
  • Energía limpia: Genera 15 kilovatios de energía mediante una matriz híbrida de paneles solares y microturbinas eólicas, respaldada por un banco de baterías que asegura su funcionamiento ininterrumpido.
  • Seguridad alimentaria: La energía y el agua purificada alimentan un sistema hidropónico capaz de producir hasta 51,000 plantines por ciclo, destinados al consumo humano, forraje animal de alta calidad y reforestación nativa.

Este modelo de economía circular logra una eficiencia hídrica del 90%, reusando el 100% del agua del proceso productivo. Esta innovación ya ha demostrado su eficacia en la comunidad rural de Pelluhue, Chile. Allí, 10,000 habitantes revirtieron la crisis hídrica pos-terremoto del 2010 cultivando directamente sobre arena. Dicho impacto los llevó a ganar el primer lugar en la FIDAE 2026 y a ingresar como proveedores certificados de la ONU.

La tecnología será presentada por primera vez en Perú durante la Feria de Innovación Circular del III Foro de Economía Circular en Agua y Saneamiento, organizado por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. (Foto: Kibbo)

El reto de la adaptación al territorio peruano

Expandir esta solución a la geografía nacional ha representado un desafío extraordinario. Según Mateo, la adaptación de la Célula Kibbo al Perú se ha centrado en superar tres barreras principales:

  • Fragmentación geográfica: La infraestructura se ha reforzado para ser térmicamente inteligente y mecánicamente indestructible. Puede soportar desde la aridez y salinidad de la costa hasta la altitud de la sierra. Por último, resiste el aislamiento de la selva.
  • Complejidad del agua: El sistema se adaptó para purificar eficientemente aguas con alta concentración de minerales o metales pesados.
  • Confianza comunitaria: Se implementó un trabajo directo con las poblaciones locales para que adopten la tecnología como una herramienta de su propia realidad. Así, ven resultados inmediatos en sus cultivos.

Viabilidad financiera y alianzas estratégicas

Para los gobiernos locales y regionales, adoptar esta tecnología como política pública representa un ahorro financiero drástico frente a los modelos tradicionales. Destaca además por tres ventajas competitivas fundamentales que impactan directamente en la inversión pública:

En primer lugar, su despliegue inmediato. La tecnología se transporta e instala en cuestión de días para producir agua de manera instantánea, eliminando así los millones de inversión y los años de ejecución que exigen las redes de alcantarillado tradicionales.

En segundo lugar, garantiza un cero costo operativo. Al generar su propia energía y reutilizar el agua, el sistema absorbe por completo los gastos asociados a las facturas eléctricas y al uso de combustibles fósiles.

Finalmente, la tecnología ofrece un alto retorno social. Con la asignación de un solo presupuesto, el Estado logra resolver tres brechas de manera simultánea: la entrega de agua potable, la dotación de energía limpia y la generación de seguridad alimentaria.

NACE I+D busca establecer alianzas con gobiernos, organismos internacionales y empresas privadas para implementar proyectos piloto en zonas peruanas con estrés hídrico y acceso limitado a servicios básicos. (Foto: Kibbo)

Durante la feria del 2 de julio, NACE I+D no solo exhibirá esta tecnología ante los tomadores de decisiones, sino que buscará detonar tres tipos de alianzas estratégicas: con gobiernos locales para implementar pilotos inmediatos en zonas con estrés hídrico; con organismos multilaterales (como el BID, la CAF o agencias de la ONU) para financiamiento; y con el sector privado (empresas hídricas y mineras) para el co-desarrollo. El objetivo final es cofinanciar y desplegar la primera red de infraestructura autónoma en el Perú

02 JULIO 2026